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Automatizaciones

Lo que se repite,que salga solo.

Automatizar es dejar montado que ciertas cosas pasen sin que tú estés delante: un aviso cuando se te escapa una llamada, el recordatorio de una cita, la respuesta a quien escribe un domingo por la noche.

Cómo queda en cuatro negocios distintos.

Son ejemplos, no clientes: los ponemos para que veas qué se puede hacer. Lo tuyo se diseña contigo.

Una peluquería de barrio

Lo que se le repetía

Las citas se cogen por WhatsApp entre cliente y cliente, y alguna se apunta mal o no se apunta. Cada mañana toca repasar la agenda e ir avisando una por una de que hoy tienen hora.

Qué se automatiza y cómo

  1. Cuando alguien pide cita, le llega al momento un mensaje con el día, la hora y la dirección, para que quede por escrito.
  2. El día antes sale solo un recordatorio, con la opción de avisar si al final no va a poder venir.
  3. Si escriben con la peluquería cerrada, les contesta un mensaje con el horario y el enlace para pedir hora.

Qué gana

  • Menos huecos en la agenda de gente que se olvida de que tenía hora.
  • Nadie se queda sin respuesta por escribir a deshora, y la mañana no empieza mandando mensajes.

Un taller mecánico

Lo que se le repetía

Con las manos metidas en un motor el teléfono suena y no se puede coger. Luego hay que devolver las llamadas de memoria, y para entonces alguno ya ha llamado a otro taller. Avisar de que un coche está listo también se acaba haciendo tarde.

Qué se automatiza y cómo

  1. En cuanto se pierde una llamada, a quien llamó le sale un mensaje diciendo que están trabajando y que le contestan en cuanto puedan.
  2. Al taller le llega ese mismo aviso con el número, para devolver la llamada cuando pare.
  3. Cuando el coche está listo, el cliente recibe un mensaje para venir a buscarlo, con el horario de recogida. Unos días después de la entrega le llega otro pidiéndole que cuente qué tal fue, con el enlace a Google.

Qué gana

  • Las llamadas que no se pueden coger dejan de perderse.
  • El cliente sabe que su coche está listo sin tener que llamar a preguntar.
  • Las reseñas van llegando sin tener que pedirlas en persona.

Un pintor que trabaja por su cuenta

Lo que se le repetía

Los presupuestos se piden por la web o por WhatsApp, a cualquier hora, y a veces pasan días hasta que puede sentarse a mirarlos. Mientras tanto el cliente no sabe ni si le ha llegado. Y pedir la reseña al terminar, con el cliente delante, le da apuro.

Qué se automatiza y cómo

  1. Cuando alguien pide presupuesto, recibe al momento un mensaje diciendo que ha llegado y cuándo va a tener respuesta.
  2. Si esa petición se queda sin contestar, salta un aviso al móvil del pintor para que no se le pase.
  3. Al dar la obra por terminada, al cliente le llega un mensaje de agradecimiento con el enlace para dejar la reseña.

Qué gana

  • Quien pide presupuesto sabe que su mensaje ha llegado, aunque la respuesta tarde un poco.
  • Las reseñas dejan de depender de que te acuerdes de pedirlas.

Una casa rural

Lo que se le repetía

Las preguntas son casi siempre las mismas: si quedan fechas libres, si se admiten perros, cómo se llega. Entran a cualquier hora, muchas de noche, y contestarlas se come la tarde. El día de la entrada hay que explicar otra vez dónde están las llaves.

Qué se automatiza y cómo

  1. Fuera de horario contesta un mensaje con lo que pregunta casi todo el mundo: las normas de la casa y un enlace para ver qué fechas quedan libres.
  2. Al confirmar la reserva sale la dirección y cómo llegar; el día antes, el recordatorio con lo de las llaves; y al marcharse, la petición de reseña.

Qué gana

  • Las preguntas de siempre dejan de contestarse una por una.
  • El huésped llega sabiendo dónde va y a qué hora.
  • Se puede cenar sin el móvil al lado del plato.

¿Quieres algo así en tu negocio?

Escríbenos y lo vemos. Nos cuentas qué es eso que repites cada semana y te decimos qué se puede dejar montado y qué no.